Harina, azúcar, mantequilla y una tradición que cada año vuelve a las mesas mexicanas: la industria panificadora prevé producir alrededor de 4.5 millones de kilogramos de pan de muerto durante esta temporada.
La Cámara Nacional de la Industria Panificadora, Pastelera y Similares de México calcula que su comercialización dejará aproximadamente mil 50 millones de pesos, con ventas superiores a las registradas el año pasado.
El precio promedio se encuentra alrededor de 227 pesos por kilogramo, aunque existe una enorme variedad dependiendo del establecimiento y la preparación.
Las piezas individuales pueden encontrarse desde aproximadamente 20 pesos, mientras que algunas versiones especiales alcanzan precios de 700 u 800 pesos.
El tradicional pan cubierto de azúcar continúa compartiendo aparadores con versiones rellenas y preparaciones cada vez más elaboradas.
Más allá de las nuevas recetas, el volumen esperado confirma algo mucho más sencillo: el pan de muerto continúa siendo uno de los grandes protagonistas de las mesas mexicanas cada otoño.
















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