Una oferta de empleo publicada en redes sociales puede parecer la oportunidad que un adolescente estaba esperando: buen sueldo, alojamiento, comida, capacitación e incluso traslado incluido.
Pero detrás de algunas de esas publicaciones se esconden mecanismos utilizados para reclutar jóvenes hacia organizaciones criminales.
Especialistas han identificado publicaciones que prometen ingresos y mejores oportunidades sin explicar claramente las actividades que deberá realizar la persona interesada.
El acercamiento ocurre también mediante TikTok, Facebook, Instagram, videojuegos y servicios de mensajería, espacios donde los reclutadores pueden establecer contacto sin que las familias lo adviertan inmediatamente.
El Centro Nacional de Inteligencia ha identificado alrededor de 1,800 páginas y cuentas relacionadas con actividades ilícitas y reclutamiento criminal.
La captación tampoco siempre ocurre mediante una oferta explícita. Videos que muestran armas, vehículos, dinero o estilos de vida asociados con grupos criminales pueden servir para generar interés y posteriormente establecer contacto.
El engaño puede comenzar con una simple vacante. Por eso, una oferta demasiado atractiva, sin empresa identificable, funciones claras o procesos formales de contratación también puede ser una señal de alerta.
















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