Mientras continúan las labores tras el accidente ferroviario que dejó al menos 68 muertos en Toledo, la investigación comienza a concentrarse en lo ocurrido minutos antes del impacto.
El tren de Iryo se encontraba detenido sobre la línea Madrid-Sevilla cuando un AVE de Renfe que circulaba detrás terminó impactándolo.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, informó que previamente se había producido una falla en el sistema de seguridad LZB, encargado de la comunicación entre la infraestructura y los trenes en esa línea.
En esas condiciones, el centro de control autorizó al convoy de Renfe a continuar la marcha pese a que el Iryo permanecía detenido más adelante.
Puente calificó preliminarmente esa decisión como “inexplicable” y “a todas luces errónea”.
Las autoridades deberán determinar ahora qué información tenía el controlador, qué protocolos estaban activos después de la falla y por qué no se evitó la colisión.
Las conclusiones todavía no están cerradas. La investigación será la encargada de establecer responsabilidades y explicar qué falló para que dos trenes terminaran coincidiendo en la misma vía.















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