La riña que dejó 10 personas muertas y 16 lesionadas en el penal El Castillo, de Mazatlán, abrió nuevos cuestionamientos sobre las condiciones de seguridad y vigilancia dentro del sistema penitenciario de Sinaloa.
De acuerdo con información publicada por El Financiero, el centro alberga 2 mil 217 internos, aunque su capacidad oficial es de mil 800 personas.
Esto representa una sobrepoblación de 417 reclusos, equivalente a aproximadamente 23% por encima de su capacidad instalada.
El enfrentamiento ocurrió durante la mañana del jueves 8 de octubre, cuando se reportó una riña entre personas privadas de la libertad y detonaciones de arma de fuego dentro del inmueble.
La Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa confirmó posteriormente que murieron nueve internos y un visitante menor de edad, mientras otros 16 reclusos resultaron heridos.
La emergencia requirió la intervención de fuerzas estatales y federales, además de ambulancias y personal de atención médica.
Aunque las autoridades informaron que recuperaron el control del penal, todavía deben esclarecer cómo se desarrolló la agresión y las circunstancias en las que se produjeron los disparos.
La Fiscalía General del Estado quedó a cargo de las investigaciones para establecer responsabilidades. Hasta el momento, no se ha determinado públicamente si la sobrepoblación tuvo alguna relación directa con el enfrentamiento.
Más allá del operativo que permitió recuperar el control, la tragedia plantea la necesidad de revisar las condiciones de seguridad dentro de un centro penitenciario que opera por encima de su capacidad.
















Leave a Reply