Nunca necesitó ser el protagonista: Tom Skerritt hizo inolvidables sus minutos en pantalla

Tom Skerritt construyó una carrera poco común en Hollywood: no necesitó encabezar todas las películas para convertirse en uno de sus rostros más reconocibles.

El actor murió el 21 de octubre a los 93 años por causas naturales, después de una trayectoria que comenzó en los años sesenta y se prolongó durante más de seis décadas.

Su debut cinematográfico llegó con War Hunt en 1962. Más tarde apareció en MASH*, uno de los títulos que comenzó a darle mayor visibilidad.

En 1979 llegó uno de sus personajes definitivos: Dallas, capitán de la Nostromo en Alien. Skerritt formó parte del reparto que acompañó a Sigourney Weaver en una película que terminaría transformando la ciencia ficción.

En 1986 volvió a dejar huella como Viper en Top Gun. Frente al joven Maverick de Tom Cruise, Skerritt representaba la experiencia y autoridad dentro de la escuela de pilotos.

Después llegaron películas como Steel Magnolias, A River Runs Through It y Contact, además de una extensa carrera televisiva.

Su trabajo en Picket Fences terminó de demostrar que también podía cargar con un papel protagonista: en 1993 ganó el Emmy por interpretar al sheriff Jimmy Brock.

Tom Skerritt hizo carrera sin necesitar siempre el primer nombre del cartel. Su talento estuvo precisamente en conseguir que, incluso décadas después, el público siguiera recordando sus personajes.

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