Tener dos actas de nacimiento terminó convirtiéndose en un obstáculo para que Dylan pudiera obtener su pasaporte.
Tener dos actas de nacimiento terminó convirtiéndose en un obstáculo para que Dylan pudiera obtener su pasaporte.
Una corresponde a su registro original. La otra fue expedida posteriormente conforme a su identidad de género. El problema surgió cuando la Secretaría de Relaciones Exteriores detectó que ambos documentos permanecían activos.
La dependencia rechazó expedirle el pasaporte, lo que llevó a Dylan a promover un amparo que ahora será analizado por la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
El punto central está en determinar qué debe ocurrir con el acta original después del reconocimiento jurídico de una nueva identidad.
En este caso existe una sentencia firme que ordenó mantener reservada el acta primigenia, pero no cancelarla. La Corte deberá analizar si, pese a esa resolución, la SRE puede exigir su anulación antes de entregar el pasaporte.
El Pleno decidió atraer el asunto por ocho votos contra uno debido a que no existe hasta ahora un precedente específico sobre esta situación.
Lo que determine la Suprema Corte podría fijar un criterio para resolver casos semejantes en los que el reconocimiento de identidad de género y las reglas administrativas para obtener documentos oficiales entren en conflicto.














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