Un inmueble asociado durante décadas con los excesos y privilegios de Arturo “El Negro” Durazo tendrá un destino completamente diferente: convertirse en un espacio para la educación pública.
La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que la antigua residencia ubicada en Tlalpan, conocida como “El Partenón” o Casa Tlalpan, será transformada en una sede de la Universidad Nacional Rosario Castellanos y una preparatoria pública.
El proyecto contempla una inversión aproximada de 150 millones de pesos para adecuar las instalaciones.
Sheinbaum explicó que la situación jurídica del inmueble ya fue regularizada, lo que permitirá avanzar con su transformación.
Durante años, la propiedad estuvo vinculada con la historia de Durazo, quien encabezó la policía capitalina durante el gobierno de José López Portillo. Posteriormente, parte del espacio fue utilizado por la Academia Mexicana de Ciencias.
Ahora, el objetivo es darle una función educativa y acercar oportunidades de formación media superior y universitaria a los habitantes de Tlalpan.
La nueva sede de la Rosario Castellanos pretende comenzar actividades en 2027.
El cambio de uso representa un giro en la historia del inmueble: de una propiedad relacionada con los privilegios de un antiguo jefe policiaco a un espacio destinado a recibir estudiantes.
















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